Enero ya ha arrancado y nuestro objetivo de perder peso sigue pendiente en la lista de propósitos para el año nuevo. ¿Cómo podemos conseguirlo? ¿Qué primeros pasos podemos empezar a dar?

Te traemos 5 hábitos que puedes incorporar fácilmente en tu rutina diaria y que marcarán la diferencia a la hora de tener una vida más saludable y, sí, también de perder peso. ¡A por ello!

1. Comienza el día con energía

Un desayuno saludable y nutritivo es el primer paso que necesitas para tener la energía necesaria y no picotear entre horas.

Opta por alimentos ricos en fibra y proteínas, como avena integral, yogur bajo en grasa con frutas frescas o huevos. Estos alimentos no solo te mantendrán saciado durante más tiempo, sino que también proporcionarán los nutrientes esenciales para mantener la energía a lo largo de la mañana.

2. Manténte hidratado en todo momento

A medida que nos hacemos mayores, puede que experimentemos la pérdida de sensación de sed, lo que puede llevar a la deshidratación. 

Beber suficiente agua no solo ayuda a controlar el hambre, sino que también facilita la digestión y mejora la función metabólica. Lleva contigo una botella de agua reutilizable y establece un objetivo diario para garantizar una hidratación constante.

3. Reserva, al menos, 20 minutos al día para hacer deporte

Quizá no seas muy fan del deporte, pero lo necesitas sí o sí para perder peso y, por supuesto, para llevar una vida saludable.

No es necesario que empieces entrenando dos horas todos los días, pero tienes que empezar a moverte: caminar o practicar yoga son buenas opciones para empezar a activar tu cuerpo e implican bajo impacto para tus articulaciones. 

Combina estas prácticas más suaves con ejercicios de fuerza, fundamentales para mantener y aumentar nuestra masa muscular, que se va perdiendo con el paso de los años y la falta de ejercicio físico.

4. Controla las porciones

Por norma general, a partir de los 50-55 años, nuestras necesidades calóricas tienden a disminuir debido a la reducción de la actividad física, los cambios en la composición corporal y las alteraciones hormonales como, por ejemplo, las derivadas por la llegada de la menopausia.

Por ello, es esencial prestar atención al tamaño de las porciones y evitar el exceso de comida. Utiliza platos más pequeños para engañar a tu cerebro y reducir el consumo de calorías sin sentir que te estás privando. Además, come conscientemente, disfrutando cada bocado y prestando atención a las señales de saciedad de tu cuerpo.

5. Prioriza el sueño de calidad

¿Sabes por qué el sueño de calidad es crucial para la pérdida de peso? La falta de sueño puede traducirse en estrés y ansiedad. Cuando llegamos a este estado, buscamos sentirnos mejor de manera inmediata y, en muchas personas, se relaciona directamente con sus hábitos alimenticios, aumentando el consumo de alimentos poco saludables, como los ultraprocesados. 

La bollería industrial o las patatas fritas de bolsa son buenos ejemplos de alimentos ultraprocesados de gran consumo. Estos productos contienen una combinación de grasas saturadas, azúcares y sal que resulta altamente agradable para el paladar y el cerebro. Como no son alimentos saciantes, pues no contienen fibra ni nutrientes esenciales, debemos consumir una gran cantidad para sentirnos llenos. Por ello, este tipo de alimento es una de las causas principales del sobrepeso.

¿Cómo puedes conseguir un sueño de calidad? Establece una rutina de sueño regular, crea un ambiente propicio para el descanso y evita las pantallas electrónicas antes de acostarte. Un buen descanso nos ayudará con nuestra salud mental, contribuirá a la recuperación muscular y facilitará el proceso de pérdida de peso.

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